divisamos más que 2 colores de agua en el inmenso océano; entendemos y reflexionamos de cuán grande y enorme son las corrientes marinas en nuestro litoral. Litoral donde los pescadores a diario pescan en la orilla y en mar en sus pequeños botes.
En Ocoña lo que más atrae y que te envuelve en magia son las fuertes corrientes de viento y arena, que forman pequeños cerros de arena que conocemos como dunas y que algunas veces impiden el paso en la vía u otras simplemente son hermosos espectáculos naturales en la Panamericana Sur.
Ocoña desde más de 500 años atrás ha sido un valle agrícola, empezó con algunos sembríos de maíz, yuca, frejol en los tiempos pre incas. Continúo en la época colonial con sembríos de olivo, caña de azúcar, entre otros. Un claro ejemplo de este pasado milenario son algunos viejos olivos en el valle de Pescadores que están ahí desde tiempos coloniales.
Ocoña también tiene misterio y magia en su valle, como en el sector de Huantay donde se preparan unas exquisitas torrejitas de camarón. Frente a este sector en la margen derecha del río Ocoña de ubicada Vilques, una zona de agua minero medicinal, que como nos cuentan algunos pobladores tienen propiedades curativas.
El sector que más nos agrada personalmente hablando es Santa Rita, por las curvas zigzagueantes que te llevan a la cima del cerro y acercan al cielo para continuar tu camino rumbo a la mina de Secocha. Ocoña es un pueblo habitado por pobladores que se dedican a la pesca artesanal, pesca de camarón de río, agricultura y un sector de la población es comerciante. En mi recuerdo estará este viaje por Ocoña degustando las exquisitas y crecidas pero bien crecidas torrejitas de camarón de doña Soledad en el restaurante Selva Alegre muy cerca al puente de Ocoña, si nuestra batería no se hubiera agotado les hubiéramos reproducidos las imágenes.
Nosotros somos muy creyentes de Dios y respetuosos de la fe católica, por ello veíamos como doña Soledad nos mostraba la imagen que según nos narraba apareció ahí hace ya 3 años y es el rostro de Cristo con una gran cabellera, este suceso si lo retratamos para que todos ustedes puedan sacar sus propias conclusiones. Después de almorzar y comer nuestro escabeche de camarón nos dirigimos al sector del pueblo, porque nos intrigaba tomar algunas fotos del nuevo boulevard.
Entonces nos subimos a un colectivo que cobraba un sol hasta la zona y al llegar nos pusimos a buscar a un poblador del lugar para ser retratado por nuestro lente, esta vez no hubo suerte y no ubicamos poblador alguno, la mayoría estaba apurado o simplemente no quería figurar en foto alguna, así que estábamos prestos a retratar el boulevard solo y vacio. Cuando levante la mirada y veía venir a los lejos a Carola Flores Delgado y a su amiguita Carmen Rosa, a quienes habíamos conocido la noche anterior en su baile de promoción; de la Institución Educativa 40240 “Luz Angélica Carnero Dongo”, 2 bellas damitas que son parte de la promoción 2010 “Triunfadores del Futuro” del 6to año “B”; damitas representantes de la belleza de las mujeres de este valle. Gracias Carola y Carmen y también muchísimas gracias a todos los que hicieron de estos días sean algo especial y que tengan un ¡Feliz aniversario para Todos y para Todas este 1 y 2 de Enero del 2011! … ¡Que Viva Ocoña!.
POR EDUARDO SARABIA